Sierra del Perijá 1997 hasta el presente.
En el año 1997 llegamos a la Sierra de Perijá, montañas donde habitan varias etnias. Allí comenzamos una labor social cristiana en varias comunidades Yukpas, brindando apoyo tanto espiritual como social.
Luego de un tiempo, este esfuerzo dio frutos con el levantamiento del Campamento Misionero del Tokuko y la Iglesia Casa de Dios.
La parte más hermosa de esta historia es su continuidad: hoy, los líderes del campamento y la misión son Alex y Angelina. Ellos eran los niños que asistían a las actividades que realizábamos en la comunidad. Ahora, son una pareja hermosa de jóvenes que la FMM sostiene a tiempo completo para liderar a su propia gente.
Sea testigo del corazón de nuestra misión a través de estas experiencias vividas en la Sierra de Perijá. Desde sanidades milagrosas hasta agotadoras travesías por la montaña, estos testimonios reflejan el amor inquebrantable de Dios en acción.
Como las mulas no llegaron, escalamos la montaña a pie desde las 6:15 PM hasta las 2:00 AM. Entre riscos peligrosos, linternas agotadas y cruces de ríos en la oscuridad, logramos llegar para brindar ayuda médica y predicar. Dios fue glorificado en cada paso de esa intensa y milagrosa travesía que marcó nuestras vidas para siempre.
La misionera Johanna es conocida como la "Pastora y Doctora" por los Yukpas. Hemos visto milagros poderosos, incluyendo resucitaciones y niños salvados de la muerte. Con un simple gesto de amor al preguntar "¿Qué tienes?", mostramos el amor infinito de Dios, sanando cuerpos y llevando el testimonio de Cristo al corazón de las familias.
Nuestra humilde casa de madera, de un solo cuarto y cocina, sirve como refugio y hogar para el trabajo misionero. Por las noches, los jóvenes se reúnen para cantar y compartir arepas o cereal antes de dormir en sus hamacas. Es un lugar de paz donde construimos comunidad, desayunamos juntos y nos preparamos para la labor diaria.
En el corazón del Tokuko se levanta la primera iglesia establecida en toda esta zona remota de la Sierra de Perijá. Este humilde templo ha sido el escenario de incontables testimonios y hermosos momentos de adoración que fundamos para la gloria de Dios. Sigue siendo un faro de esperanza y un pilar de fe para toda la zona.
Adéntrese en la realidad diaria de la Sierra de Perijá a través de estas imágenes de nuestra labor. Desde las sonrisas de los niños hasta la construcción de nuestra medicatura y los momentos sagrados de bautismo, estas fotos capturan el corazón de una misión que nunca deja de crecer.
Venezuela vive una crisis sin precedentes que afecta cada rincón de la vida diaria. En las montañas remotas de la Sierra, el desafío es aún mayor. Tu apoyo es el salvavidas que nos permite mantener nuestra presencia en estas comunidades indígenas.
Venezuela vive una crisis sin precedentes, con tu ayuda:
El impacto del Campamento Tokuko se cuenta mejor a través de quienes han experimentado su gracia de primera mano. Desde voluntarios que encontraron un nuevo propósito en las montañas hasta familias locales que han visto a sus hijos prosperar, estas historias testifican el poder del amor y la fe en acción.
Nuestro hermano Rafael ha sido por muchos años un hombre de fe que ha recorrdido decenas de comunidades montaña adentro siendo de gran bendición.
Pioneros del trabajo misionero en la Sierra. Selva adentro llevaron la Palabra de Dios a aldeas lejanas. Hoy siguen impartiendo enseñanza e impactando vidas.
Nuestros amigos Juan y Yuna llevan desde el comienzo formando parte crucial de la FMM. Dirigen y supervisan el trabajo misionero en general y se esfuerzan por sembrar esperanza en todas estas zonas.