Jesús se identificó con el hambriento y a sus discípulos les dijo: “Dadle vosotros de comer”, en referencia a la multitud que le oía. Es por eso que parte de las ayudas se destinan en suplir lo más elemental: Comida al que más lo necesita.
Creemos que el cambio real comienza con un acto de bondad a la vez. Al unir fuerzas con la Fundación Misión Misericordia, tu aporte se transforma en un puente de provisión para quienes enfrentan la escasez extrema. No solo llenamos estómagos, sino que fortalecemos el espíritu de familias enteras, demostrando que la fe sin obras es muerta y que, juntos, podemos transformar el hambre en esperanza y la necesidad en abundancia.
Todo comenzó en el Tokuko y Tayaya (Yukpas Venezuela)
Compartimos alimentos, ropa, medicamentos, artículos de primera necesidad y otras ayudas.